"Quizás hayan cosas que te resulten difíciles de entender. Quizás es que debas digerir en tu corazón lo que no llega a comprender la cabeza". GRIAN
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¿Qué és más grande?
Cuando los problemas ralenticen el ritmo de tu vida, pregúntate:
¿Qué és más grande,
mi problema o mi capacidad para solucionarlo?
Tus recursos son tan ilimitados como el universo.
Una pequeña piedrecita en el zapato,
puede ocasionarnos una enorme molestia
durante tooodo el camino...
Pero tú tienes un número ilimitado de recursos para solucionarlo.
Pero si tu ánimo oscurece tu capacidad para ver esos recursos:
tienes un comodín,
un as en la manga,
un plan B:
Siempre puedes pedir ayuda.
Que afortunados somos, ¿verdad?
Tener fe

Todo cuánto persigues lo logras,
quizás tardes más,
quizás tardes menos,
quizás pagues un precio,
quizás se convierta en un obsequio,
quizás parezca que no llegue nunca,
como la zanahoria que le ponen delante al burro,
para que ande y ande soñando con alcanzarla,
quizás empiezas a escuchar a quienes te dicen que abandones,
quizás estás cansado de defender tu sueño,
ante terceros,
ante ti mismo,
quizás estás a punto de abandonar...
quizás tardes más,
quizás tardes menos,
quizás pagues un precio,
quizás se convierta en un obsequio,
quizás parezca que no llegue nunca,
como la zanahoria que le ponen delante al burro,
para que ande y ande soñando con alcanzarla,
quizás empiezas a escuchar a quienes te dicen que abandones,
quizás estás cansado de defender tu sueño,
ante terceros,
ante ti mismo,
quizás estás a punto de abandonar...
Ojalá abandonar nunca sea una opción,
Lo que andastes,
de nada sirve si ahora rompes tu meta,
como si fuera de papel.
La tristeza y el vacío no desaparecerán,
Lo que andastes,
de nada sirve si ahora rompes tu meta,
como si fuera de papel.
La tristeza y el vacío no desaparecerán,
por el simple hecho de dejar de soñar,
o de dejar de luchar...
Y nada, absolutamente nada,
está acabado hasta el momento en que dejas de intentarlo.
No hay una fuerza mayor...
Lo comprobarás ;)
Sinfonía de la vida...

Todo llega a su debido tiempo...
Cuidado con lo que deseamos,
porque se cumple...
Destierra cualquier pensamiento negativo,
tan sólo se alimentan de miedo,
y el miedo de desconfianza...
Confía en que nada malo pueda pasarte,
hazlo con el corazón,
la mente no se creó para confiar,
igual que el corazón no se creó para alardear...
cada cual, lo suyo...
Parece así de sencillo,
porque sencillamente lo es.
"El elefante encadenado"
Desde que escuché este cuento,
volví a intentar esas cosas,
que creí no poder hacer o lograr...
Fueron resultados maravillosos...
Formamos parte de todo

Somos ese arbolito en medio del cielo...
No podemos ver el esplendor que irradiamos...
nos pasamos la vida viendo,
que todo a nuestro alrededor,
esta rebosante de belleza...
Somos parte de ese alrededor,
parte de esa belleza,
somos parte del equilibrio,
lo que a ti te sucede: IMPORTA.
Importas porque formas parte,
es normal que no lo supiéramos,
nadie nos lo había dicho...
Sé que importamos incluso a quienes ni lo saben,
sé que importamos porque es una cualidad o capacidad de los seres vivos...
El dolor, es el sentimiento más comprendido entre los seres vivos.
No se como ayudar a quien me asegura que no necesita ayuda,
en silencio, acabamos sufriendo los dos...
Quienes te aman nunca verán como una carga,
lo que para ti resulta tan y tan pesado.
Para esos ratitos de soledad tan nutritivos:
Tooodo pasa, los tiempos mejores siempre acaban llegando,
como después del frío invierno, que aunque resulte largo, pasa...
Yo sé que estás bien,
pero es que me gustaría que estuvieras mejor! ;)
"El Anillo" Jorge Bucay

Érase una vez un joven que acudió a un sabio en busca de ayuda.
-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada.
-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada.
Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto.
¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
«Cuánto lo siento, muchacho. No puedo ayudarte,
ya que debo resolver primero mi propio problema.
Quizá después…».
Y, haciendo una pausa, agregó:
«Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez
y después tal vez te pueda ayudar».
-E… encantado, maestro -titubeó el joven,
-E… encantado, maestro -titubeó el joven,
sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergados.
-Bien -continuó el maestro.
-Bien -continuó el maestro.
Se quitó un anillo que llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda y,
dándoselo al muchacho, añadió:
Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado.
Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda.
Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible,
y no aceptes menos de una moneda de oro.
Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes,
que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él.
Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro,
Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro,
algunos reían, otros le giraban la cara y tan sólo un anciano fue lo bastante amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era demasiado valiosa como para entregarla a cambio de un anillo.
Con afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un recipiente de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
Después de ofrecer la joya a todas las personas que se cruzaron con él en el mercado,
que fueron más de cien, y abatido por su fracaso,
montó en su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener una moneda de oro para entregársela al maestro y liberarlo de su preocupación, para poder recibir al fin su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo-, lo siento.
Cuánto hubiera deseado el joven tener una moneda de oro para entregársela al maestro y liberarlo de su preocupación, para poder recibir al fin su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo-, lo siento.
No es posible conseguir lo que me pides.
Quizás hubiera podido conseguir dos o tres monedas de plata,
pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Eso que has dicho es muy importante, joven amigo -contestó sonriente el maestro-.
-Eso que has dicho es muy importante, joven amigo -contestó sonriente el maestro-.
Debemos conocer primero el verdadero valor del anillo.
Vuelve a montar tu caballo y ve a ver al joyero.
¿Quién mejor que él puede saberlo?
Dile que desearías vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él.
Pero no importa lo que te ofrezca: no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa,
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa,
lo pesó y luego le dijo al chico:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo,
no puedo darle más de cincuenta y ocho monedas de oro por su anillo.
-¿Cincuenta y ocho monedas? -exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero-.
-¿Cincuenta y ocho monedas? -exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero-.
Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de setenta monedas,
pero si la venta es urgente…
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-.
Tú eres como ese anillo:
una joya, valiosa y única.
Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto.
una joya, valiosa y única.
Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto.
¿Por qué vas por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y, diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo meñique de su mano izquierda.
El valor que posees no siempre será el que te otorguen.
Existe un potencial dentro de cada uno de nosotros,
listo para explorar...
como las cavidades de unas minas de oro o
de piedras preciosas...
de piedras preciosas...
Dejame que te cuente.
Jorge Bucay
Alentar
Nadie sabe realmente de lo que es capaz,
hasta que no se encuentra en la situación de ser...
Cada uno de nosotros puede alentar y potenciar,
lo mejor que haya en los demás...
Es una práctica muy reconfortante!
Muchas personas desconocen sus propios tesoros,
y necesitan que nos convirtamos en un espejo,
para que les mostremos su armoniosa belleza.
;) Feliz día
Lectura imprescindible para alentar nuestro interior:
"A los pies del Maestro"
Jiddu Krishnamurti
Sé feliz: hazlo por quienes te aman

Las preocupaciones crean a nuestro alrededor,
una fina capa de impermeabilidad,
dificultándonos en nuestro sentir,
entristeciendo al amor,
cuyas incesantes partículas,
se desviven por entrar.
Krishnamurti dijo:
"No cedáis jamás a la tristeza ni a la depresión.
La depresión es un mal, porque contamina a otros y torna sus vidas más penosas, a lo cual no tenéis derecho."
"Emplead todos los días el poder de vuestro pensamiento en buenos propósitos; convertíos en un poder que trabaje de acuerdo con la evolución.
Pensad cada día en alguno de quien sepáis que está triste, que sufre o
que necesita ayuda, y enviadle pensamientos de amor."
"Apartad vuestra mente del orgullo, porque el orgullo es hijo de la ignorancia. El ignorante cree ser grande,cree que ha hecho ésta o aquella gran cosa;
el sabio sabe que tan sólo Dios es grande y que sólo Él es el hacedor de todas las cosas buenas y perfectas."
(De "A los pies del maestro")
Descubrí, que la mejor manera de hacer más feliz la vida de a quienes amo,
era luchar por ser feliz yo.
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