Conversaciones


Me llenas.

Me llena el recordar que fueras tan valiente,

y no cerraras tu puerta,

ensordeciendo tus oidos, con un delicioso canturreo,

cuando el miedo te susurraba, que te protegieras.

Me llena recordar que no titubearas,

cuando ejércitos de dudas ,

intentaban arrasar esos delicados jardines,

llenos de ilusiones y esperanzas plantadas.

Y sobre todo, me llena, que creyeras en mi.

Saberte amparada,

era el combustible que necesitaba para arder,

y poder encender en ti, mi llama.

Saberte feliz, me colma...

y siento que me expando,
en la medida en que me colmas.


1 comentario:

Antonio Castellón dijo...

Me gusta mucho tu poema, Leal.
Sólo permíteme una pregunta -siempre seré un profano de la poesía: ¿Quiénes son las protagonistas? ¿Una madre y su hija? ¿dos amigas?
Perdona mi curiosidad.
Un saludo.